Cómo usar el medidor de nivel de ruido
- Pulsa Iniciar medidor y permite el acceso al micrófono cuando tu navegador lo solicite.
- Observa el nivel relativo (0–100) y los valores mín/media/máx actualizarse en vivo a medida que la sala se vuelve más ruidosa o silenciosa.
- Activa el modo aula para añadir un semáforo verde/amarillo/rojo, y luego arrastra el umbral de demasiado ruido hasta donde quieras que salte el aviso rojo.
- Pulsa Reiniciar mín/media/máx para empezar una sesión nueva, o Detener medidor para terminar y liberar por completo el micrófono.
Todo se ejecuta enteramente en tu pestaña del navegador usando AnalyserNode de la Web Audio API. Nada se graba, guarda ni sube jamás, no hay ningún archivo descargable, porque todo el propósito es una lectura en vivo y en tiempo real, no un archivo que te lleves contigo.
Una nota honesta sobre los “decibelios”
Esto es lo más importante de entender: un navegador no puede medir decibelios reales (SPL). Un sonómetro de verdad es un instrumento calibrado que mide la presión sonora real. Una página web, en cambio, solo obtiene un flujo de muestras de audio normalizadas (números entre aproximadamente -1 y 1) sin ninguna referencia al volumen del mundo real. A partir de esas muestras podemos calcular honestamente el RMS de la señal (su amplitud media) y convertirlo a dBFS (decibelios relativos a fondo de escala, siempre igual o por debajo de cero), y luego mapear eso a una escala relativa amigable de 0 a 100 para leerla con facilidad.
Ese número de 0 a 100 es un indicador relativo, no una medición calibrada. Es perfecto para preguntas como “¿está la clase más ruidosa que hace un minuto?” o “¿cuál de estas dos salas es más ruidosa ahora mismo?”. No sustituye a un sonómetro real, y nunca deberías usarlo para decisiones de seguridad auditiva, laborales o legales. La lectura también cambia con tu micrófono, tu distancia al sonido y cualquier control automático de ganancia que aplique tu navegador.
Por qué es útil un monitor de ruido en vivo
El profesorado usa un monitor de ruido visible para dar al alumnado una respuesta inmediata y no verbal: cuando el nivel en pantalla se cuela en amarillo o rojo, la sala se autocorrige sin que nadie tenga que alzar la voz. Convierte el “por favor, más silencio” en un juego que toda la clase puede ver. La misma idea ayuda en bibliotecas, oficinas diáfanas y salas de estudio, o simplemente por curiosidad, comparando lo ruidoso que es un ventilador, una calle o una cafetería respecto a una sala tranquila.
Como el medidor se actualiza muchas veces por segundo y recuerda el mínimo, la media y el máximo, también obtienes una idea rápida de un espacio a lo largo del tiempo: una media baja y estable con algún pico rojo ocasional cuenta una historia muy distinta a la de una sala constantemente en rojo.
Privacidad: el sonido nunca sale de tu dispositivo
Medir el volumen parece algo que debería ser privado, y aquí lo es de verdad. La señal del micrófono se analiza fotograma a fotograma dentro de tu navegador y se descarta al instante, no hay grabación, ni archivo, ni nada enviado a ningún sitio. Cuando pulsas Detener (o cierras la pestaña), el flujo del micrófono se libera por completo y el pequeño indicador de “micrófono en uso” se apaga. Ese es todo el diseño: un número en vivo en pantalla, y nada guardado.
Usos habituales
- Un monitor de ruido visible para el aula con aviso de “demasiado ruido” tipo semáforo.
- Comparar el volumen relativo de dos salas, dispositivos o momentos del día.
- Mantener una biblioteca, sala de estudio u oficina abierta consciente de su propio nivel de ruido.
- Satisfacer la curiosidad sobre lo ruidoso que es realmente un ventilador, electrodoméstico o calle, en términos relativos.
- Una comprobación rápida de que un micrófono realmente capta sonido.

